La Corte de Apelaciones de Concepción rechazó el recurso presentado por una apoderada y ratificó la decisión de un colegio de Curanilahue de cancelar la matrícula de un estudiante.
El tribunal determinó que no existió actuación ilegal ni arbitraria por parte del establecimiento educacional y valoró que se realizaron distintas acciones de acompañamiento y seguimiento al alumno y su familia.
Entre los antecedentes considerados figuran más de 40 anotaciones negativas durante el año escolar, además de episodios graves ocurridos al interior del recinto.
Según el fallo, el estudiante protagonizó situaciones como porte de armas blancas, agresiones a compañeros, lenguaje obsceno y conductas de connotación sexual hacia docentes y alumnas.
La Corte sostuvo que, aunque el menor pudiera presentar necesidades educativas especiales, eso no lo exime de respetar las normas de convivencia escolar.
La resolución también fue respaldada por la Superintendencia de Educación, organismo que concluyó que el procedimiento se ajustó a la normativa vigente y no presentó irregularidades.