Desarrolladas por científicos chinos, estas plantas bioluminiscentes buscan ofrecer nuevas
soluciones para la iluminación urbana, el turismo y el diseño sostenible.
Un grupo de científicos en China presentó recientemente plantas modificadas
genéticamente capaces de emitir luz en la oscuridad, un desarrollo que proyecta
aplicaciones concretas en espacios urbanos, sostenibilidad y nuevas experiencias en
entornos públicos. El anuncio se realizó en el Foro de Zhongguancun, en Pekín, donde se
exhibieron distintas especies vegetales que brillan de forma autónoma, sin necesidad de
fuentes externas de energía.
El avance se basa en el uso de tecnologías de ingeniería genética que permiten transferir a
plantas genes responsables de la bioluminiscencia, provenientes de organismos como
luciérnagas y hongos luminosos. Gracias a este proceso, los investigadores han logrado
que especies como orquídeas, girasoles y crisantemos emitan un brillo natural, lo que abre
la puerta a nuevas formas de integrar la naturaleza en el diseño de ciudades más eficientes
y sostenibles.
Más allá de su atractivo visual, el potencial de estas plantas radica en su capacidad para
funcionar como alternativa de iluminación de bajo consumo. Al no requerir electricidad,
podrían utilizarse en parques, espacios públicos y entornos urbanos, operando únicamente
con agua y nutrientes. Este enfoque permitiría reducir el consumo energético, disminuir las
emisiones y avanzar hacia soluciones más limpias en el desarrollo de la infraestructura
urbana.
El desarrollo también evidencia el impacto transversal de la biotecnología en diversos
ámbitos. Las mismas técnicas que hoy permiten generar plantas bioluminiscentes se utilizan
en investigación biomédica para observar el comportamiento de enfermedades a nivel
celular, lo que acelera el desarrollo de nuevos tratamientos. En paralelo, en el ámbito
agrícola, la biotecnología ha permitido avanzar hacia cultivos más resistentes a plagas y
enfermedades, y adaptados a distintos desafíos climáticos, lo que contribuye a la seguridad
alimentaria global.
“Este tipo de desarrollos refleja cómo la biotecnología ha evolucionado desde una
herramienta de laboratorio hasta una plataforma clave para enfrentar desafíos globales.
Desde la reducción del consumo energético en las ciudades hasta los avances en salud y
seguridad alimentaria, estamos viendo aplicaciones concretas que pueden mejorar la
calidad de vida de las personas y contribuir a un desarrollo más sostenible”, señaló el Dr.
Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio.
En este contexto, el avance no solo abre nuevas posibilidades tecnológicas, sino que
también propicia una conversación más amplia sobre el rol de la ciencia en la construcción
de soluciones sostenibles y escalables para los desafíos actuales.