Continúa la controversia por el anuncio del Gobierno de enviar un millón de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, recursos que serán canalizados a través de UNICEF con cargo al Fondo Chile contra el Hambre. La oposición cuestiona el destino y eventuales efectos diplomáticos.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, defendió la decisión y recordó que Estados Unidos también anunció ayuda humanitaria a la isla. Afirmó que la asistencia “no es al gobierno, sino al pueblo cubano” y descartó que pueda perjudicar las relaciones bilaterales.
Aunque desde la oposición, las críticas siguieron. El diputado republicano Stephan Schubert fustigó la medida señalando que existen necesidades más importantes que cubrir en el país.
Desde La Moneda recalcaron que no habrá transferencia directa al régimen cubano y que los fondos, equivalentes a cerca de 863 millones de pesos, se ejecutarán en programas de salud, nutrición y servicios esenciales para niños afectados por la crisis energética.